Aerotermia: ¿Cuál es mejor y cómo elegir la adecuada para tu hogar?

En los últimos años, la aerotermia ha dejado de ser una tecnología desconocida para convertirse en una de las opciones más recomendadas cuando se habla de climatización eficiente en España. Cada vez más familias se plantean sustituir sus calderas de gas o de gasóleo por este sistema renovable que promete calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria durante todo el año.

Sin embargo, entre tanta información técnica, surge la gran duda: ¿cuál es la mejor aerotermia para mi vivienda? La respuesta no es única ni universal, porque lo que resulta ideal para una casa unifamiliar en el Pirineo catalán puede no serlo para un piso en la costa mediterránea. Por eso, a lo largo de este artículo vamos a explorar con detalle qué tipos de aerotermia existen, en qué casos conviene más uno u otro, cómo funciona en invierno y verano, cuánto cuesta instalarla y mantenerla, y qué ahorro real se puede esperar.

Al final, tendrás una idea clara de cuál puede ser la mejor aerotermia para tu hogar en 2025.

aerotermia cual es mejor

Aerotermia: ¿qué es y cuándo se inventó?

Aunque suene a tecnología futurista, la aerotermia no nació ayer. De hecho, sus orígenes se remontan a mediados del siglo XX, cuando aparecieron los primeros sistemas de bombas de calor capaces de extraer energía del aire para transformarla en calor. Durante décadas estos sistemas estuvieron más vinculados al aire acondicionado, pero poco a poco evolucionaron hasta convertirse en una alternativa real a las calderas tradicionales.

El gran salto llegó en los años 90, cuando varios países europeos comenzaron a promover la aerotermia como una opción renovable y eficiente. En España, la expansión ha sido más reciente, impulsada por el aumento del precio de la energía, las políticas de descarbonización y la búsqueda de sistemas sostenibles para los hogares.

Hoy en día, la aerotermia se considera una de las tecnologías renovables más limpias porque aprovecha hasta un 75 % de la energía directamente del aire exterior, necesitando únicamente un 25 % de electricidad para funcionar. Esa proporción explica por qué es tan eficiente y por qué cada vez más hogares se interesan en instalarla.

Aerotermia: ¿cuál es mejor para una vivienda?

Llegamos a la gran pregunta. Para responderla, primero hay que saber que no existe una única “aerotermia universal”, sino diferentes modalidades que se adaptan mejor a unas condiciones que a otras.

La aerotermia aire-agua es, sin duda, la más completa. Su funcionamiento se basa en producir agua caliente que después se distribuye por el circuito de calefacción de la vivienda: puede ser un suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils. Este sistema no solo proporciona calefacción en invierno, sino también refrigeración en verano y agua caliente sanitaria todo el año. Por esta razón, es la opción favorita para casas unifamiliares o viviendas de nueva construcción, donde es más sencillo integrar el sistema desde el inicio.

La aerotermia aire-aire, en cambio, funciona de manera más parecida a un aire acondicionado. Proporciona frío o calor directamente a través de splits o conductos, sin necesidad de agua. Es una alternativa más económica y sencilla de instalar, pero tiene una limitación importante: no suele producir agua caliente sanitaria. Por eso suele recomendarse en pisos pequeños o en viviendas situadas en climas suaves, donde no se necesita una calefacción tan potente.

Por último, existen los sistemas híbridos, que combinan la aerotermia con otra fuente de energía, como una caldera de gas o placas solares fotovoltaicas. Esta solución se utiliza en zonas con inviernos muy fríos, donde la aerotermia por sí sola podría necesitar apoyo extra, o en casas que ya tienen caldera y quieren reducir el consumo sin sustituirla completamente.

Entonces, ¿cuál es mejor? La respuesta depende de cada caso. Si buscas un sistema integral, eficiente y preparado para el futuro, la aerotermia aire-agua suele ser la mejor elección. Si vives en un piso pequeño y quieres una solución económica y rápida, la aire-aire puede ser suficiente. Y si lo que quieres es aprovechar una instalación previa o asegurar un rendimiento excelente en climas extremos, los híbridos ofrecen un equilibrio muy interesante.

aerotermia cual es mejor

Aerotermia en invierno y verano: cómo funciona y qué cambiar

Una de las mayores ventajas de la aerotermia es su capacidad de adaptarse a todas las estaciones del año. En invierno, incluso cuando la temperatura exterior es baja, el sistema es capaz de captar la energía que hay en el aire y transferirla al interior para calentar el agua o el aire de la vivienda. Lo más sorprendente es que funciona incluso con temperaturas exteriores bajo cero.

En verano, el ciclo se invierte y la aerotermia actúa como un aire acondicionado de alta eficiencia, extrayendo el calor del interior de la vivienda y expulsándolo fuera. De este modo, la misma máquina que calienta tu hogar en enero puede refrescarlo en agosto sin necesidad de instalar equipos adicionales.

El cambio entre invierno y verano suele ser tan sencillo como ajustar el modo de funcionamiento en el panel de control o en la aplicación móvil del sistema. El usuario no necesita complicarse: basta con seleccionar calefacción en invierno o refrigeración en verano, y la aerotermia hace el resto.

Ventajas y desventajas de la aerotermia

La aerotermia ha ganado popularidad por las ventajas que ofrece frente a otros sistemas, aunque también tiene algunas limitaciones que conviene tener en cuenta.

Entre sus puntos fuertes destaca el ahorro energético, que puede llegar al 70 % en comparación con sistemas tradicionales de gas o gasóleo. Al funcionar con energía renovable del aire, se convierte en una solución sostenible que reduce tanto la factura como las emisiones de CO₂. Otro aspecto positivo es la versatilidad, ya que un único sistema ofrece calefacción, refrigeración y agua caliente, evitando la necesidad de instalar varios aparatos distintos. Además, los equipos actuales son muy duraderos y apenas requieren mantenimiento: una revisión anual básica suele ser suficiente.

No obstante, hay que considerar también sus desventajas. La más evidente es la inversión inicial, que es más elevada que la de una caldera convencional. A esto se suma la necesidad de contar con un espacio exterior para colocar la unidad, algo que no siempre es posible en todos los edificios. Y aunque el consumo de electricidad es bajo en comparación con otros sistemas, sigue existiendo cierta dependencia del precio de la luz.

En definitiva, la aerotermia es una inversión que se amortiza a medio plazo, pero que requiere planificación y, en muchos casos, una adaptación inicial de la vivienda.

Costes y consumo: ¿cuánto se paga al mes por aerotermia?

Uno de los aspectos que más preocupa a cualquier familia es cuánto va a pagar cada mes en la factura de la luz. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la aerotermia supone un ahorro considerable frente a sistemas tradicionales.

Por ejemplo, en una vivienda de unos 100 m² con un buen aislamiento, el gasto medio mensual con aerotermia puede situarse entre 40 y 70 euros, dependiendo del clima y del uso que se haga. Si lo comparamos con una caldera de gasóleo, la diferencia es notable: se pueden ahorrar entre 600 y 1.000 euros al año.

El secreto de esta eficiencia está en el COP (Coeficiente de Rendimiento), que indica cuánta energía se obtiene en forma de calor por cada unidad de electricidad consumida. Un buen sistema de aerotermia puede alcanzar un COP de 4, lo que significa que por cada 1 kWh de electricidad genera 4 kWh de energía térmica.

Y si a la aerotermia le añadimos paneles solares fotovoltaicos, el ahorro se dispara, llegando incluso a cubrir prácticamente el 100 % del consumo energético de la vivienda.

Instalación: ¿cuánto cuesta y dónde es mejor colocar la aerotermia?

El precio de instalar un sistema de aerotermia varía en función del tamaño de la vivienda, el tipo de sistema elegido y la complejidad de la instalación. Para una casa de unos 100 m², el coste suele situarse entre 8.000 y 14.000 euros. Puede parecer una cifra elevada, pero si se tiene en cuenta el ahorro mensual, la inversión se recupera normalmente en un plazo de entre cinco y ocho años.

En cuanto a la ubicación, la unidad exterior debe instalarse en un lugar bien ventilado, accesible para el mantenimiento y protegido de la lluvia directa. Lo más habitual es colocarla en terrazas, jardines o azoteas, siempre cuidando que el nivel de ruido no afecte a los vecinos.

La planificación de la instalación es clave, y por eso siempre se recomienda contar con un instalador especializado que estudie cada caso particular.

Mantenimiento y durabilidad de la aerotermia

Otra de las grandes ventajas de la aerotermia es que apenas necesita mantenimiento. A diferencia de las calderas de gas o gasóleo, no hay que preocuparse por repostajes ni por revisiones constantes. Normalmente, una revisión anual para comprobar el circuito, la presión y limpiar los filtros es suficiente. Este mantenimiento suele tener un coste aproximado de 100 a 150 euros al año.

En cuanto a la durabilidad, los equipos de aerotermia están diseñados para funcionar entre 15 y 20 años sin problemas, siempre que se mantengan en buen estado. Con el tiempo, algunos componentes como el compresor pueden requerir sustitución, pero en general se trata de sistemas muy fiables y robustos.

Conclusión: ¿cuál es la mejor aerotermia en 2025?

No existe una única respuesta a la pregunta de cuál es la mejor aerotermia, porque todo depende de las características de la vivienda y de las necesidades de sus habitantes. Lo que sí está claro es que la aerotermia es hoy una de las opciones más inteligentes para quienes buscan ahorrar en energía, reducir su impacto ambiental y disfrutar de confort durante todo el año.

Si tu objetivo es tener un sistema completo que cubra calefacción, refrigeración y agua caliente, la mejor elección será casi siempre la aerotermia aire-agua. Si vives en un piso pequeño y no necesitas ACS integrada, la aire-aire puede ser más práctica y económica. Y si ya tienes caldera o vives en una zona de frío extremo, lo ideal es apostar por un sistema híbrido que combine lo mejor de ambos mundos.

En definitiva, la mejor aerotermia es la que se adapta a tu hogar y a tu estilo de vida. Por eso, antes de tomar una decisión, lo más recomendable es solicitar un estudio personalizado con un instalador experto, que analice el consumo, la superficie de la vivienda y el clima de tu zona.

Preguntas frecuentes

Depende del tamaño de la vivienda y del aislamiento, pero en una casa de 100 m² suele rondar entre 40 y 70 euros al mes.

La mayoría de equipos tienen una vida útil de entre 15 y 20 años.

El precio medio de instalación se sitúa entre 8.000 y 14.000 euros.

En un lugar exterior ventilado y accesible, como una terraza, un jardín o una azotea.

Normalmente se recomienda contratar entre 5,5 y 8 kW, según el tamaño de la vivienda y el uso.

En función de la tarifa eléctrica, puede costar entre 2 y 3 euros.

Contáctanos

Solicita tu presupuesto personalizado sin compromiso

Recibe en menos de 72 horas nuestra oferta para instalar placas solares en tu vivienda o empresa.

en_USEnglish